martes, 9 de febrero de 2016

Todas ellas

Eran ocho (las conté varias veces), todas ellas sentadas en una jardinera en plena calle al medio día y todas ellas con su coquita de almuerzo destapada, sus tenedores, sus frascos de mermelada con el jugo, todas ellas sonrientes, todas ellas felices y dicharacheras, todas ellas rapándose la palabra, todas ellas compartiendo las delicias que todas ellas en la mañana han preparado para ellas y los suyos, todas ellas riéndose de los piropos encendidos de sus compañeros, todas ellas enfundadas en su mono gris y con sus cascos protectores al lado, todas ellas coquetas con sus botas pesadas, sus radios de comunicación y sus ficheros de trabajo, todas ellas cumpliendo turno, todas ellas hablando de mezclas, de pinturas, de adoquines, de revoques...

Todas ellas, las obreras de mi ciudad.

5 comentarios:

  1. ¡¡¡Lindo!!! como siempre. Dumit

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  2. Uno se las imagina a todas ellas, me gustó Gaby. Caro

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  3. No dejes de escribir Gabriel, nos tenías muy aboandonados. Aida

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  4. Todas ellas, y las que no llevan ni overol ni botas, pero se las guerrean para sacar a toda una familia adelante.

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  5. Tenía pendiente la lectura, hice bien, debía ser con la mayor calma y el mejor ambiente... lo he logrado y ohhhhhhh que forma de escribir, hay más?
    YanethR

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