viernes, 14 de agosto de 2015

Ser primeros

Un amigo publicó una foto de su hijo en una competencia en la que el niño iba ganando y de pie de foto puso algo así como: "Muy bien hijo, el primero siempre debe ser tu puesto".

No sé, no creo que esté bien hacerlo, digo yo (igual yo nunca sé nada), pero, y sí llega el día -que llegará- ¿en qué otro niño le gane? ¿Qué va a pasar con ese papá? o lo que es aún más preocupante, ¿Qué va a pasar con el niño?

Los hijos son para mimarlos y en eso está educarlos y en educarlos está prepararlos y en prepararlos está formarlos y en formarlos está quererlos y así podría seguir ad nauseam.

Si a un niño le estamos diciendo qué el primero debe ser siempre su lugar él terminará haciendo lo que sea para estar ahí y ese "lo que sea" es lo que no me gusta, lo que preocupa, lo que envilece a ese papá y lo envilece porque no lo está preparando para la vida con sus ires y venires, con sus frustraciones, con sus derrotas e inclusive con sus victorias, y ante todo y por encima de todo cuando uno decide ser papá debe responsabilizarse del rol que se escogió. Ahí no puede ser uno irresponsable, ahí no puede uno darse el lujo de joderle la vida al otro y menos si ése otro es su hijo.

Mis hijos son mejores que yo, y no lo digo por amor de papá, lo digo con la convicción de que son mejores personas. Son más cálidos, son más nobles, son más felices, son más desprevenidos, no tienen tantos prejuicios y tantos complejos cómo los tengo yo. No viven del qué dirán y les importa un forro si tienen cosas de marca o ser socios de clubes. Son mejores porque toman de la vida lo que ella amablemente les da, son mejores porque quieren lograr grandes sueños sin pisotear a nadie, y más bien con la compañía de "esos" alguien. 

Son mejores porque no temen hacerme saber lo que piensan, con respeto pero con firmeza, son mejores porque tienen la claridad de lo que quieren lograr, son mejores porque tratan a sus semejantes con calidez, son mejores porque son dignos pero no orgullosos, y son mejores que yo porque ante todo no les preocupa ser los primeros en nada pero si disfrutar y hacer su mejor esfuerzo en lo que se propongan.

¿Ser primeros para qué?

Esa es la pregunta que nos deberíamos hacer, pero sobretodo, responder.

1 comentario:

  1. Cierto Gabriel, esa idea del no 1, el campeón, el mejor es directamente importada de nuestros amigos estadounidenses que son competitivos de nacimiento, lo llevan en los genes. Siempre habrá un ganador y muchos perdedores, y por ej. a nosotros los latinos no hacen sentir siempre como lo segundo y jamás como lo primero. Abrazos.

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