A riesgo de posar de frívolo, -que lo soy- (¿lo somos?) estuve leyendo y escuchando los miles de comentarios acerca de la respuesta que la señorita Colombia, nueva miss universo, dio a los jurados cuando le preguntaron algo así como:
¿Qué pueden aprender las mujeres de los hombres?
A saber: la niña tuvo razón, era una pregunta muy difícil y segundo, cualquier cosa que ella hubiera respondido igual la hubieran vuelto mierda como de hecho han intentado hacerlo.
Dos cosas me llaman la atención (nuevamente), la primera es que son las mujeres las más crueles, las más encarnizadas con sus comentarios y la segunda, es la costumbre cada vez más generalizada de hacer daño por deporte, porque sí, y a mi se me da por pensar que esto proviene de la frustración individual de las pobres y miserables ejecutorias de los matoneadores de marras.
A mi el reinado ni me va ni me viene, que una mujer adulta se preste para cosificarse es problema de ella, que todo un pueblo se pegue a un televisor a ver el concurso habla mal es del estado que lo dirige pues es esté el responsable de educar a su sociedad, y si de algo adolecemos precisamente es de educación y de cultura. Tanto adolecemos de está (de la cultura, hablo) que lo único y más "original" que se nos ocurre es salir a burlarnos de una niña que cumplió su sueño, el de ella y no el de nadie más.
Se puede estar de acuerdo o no con ese tipo de certámenes, lo que si es reprochable es volver "shit" a través de las redes a una niña de 22 años que además, cómo si fuera poco, resultó siendo la ganadora.
Rechimbo eso.