Hoy hablé con mi mamá, nada raro por lo demás, solemos hacerlo muy a menudo, pero hoy que me llamó (ella vive en el exterior) me afectó mucho su lejanía, seguramente que será la fecha o el peso de la soledad que no siempre es liviano o el recuerdo de los cuatro juntos, que ya no somos cuatro sino tres, o dos y uno cómo lo quieran ver (ella vive junto a mi única hermana).
Hoy hablé con mi mamá y a pesar de que intentamos estar lo mar de tranquilos para no preocuparnos el uno al otro -algo que nunca se logra por lo demás- se nos notaba la tristeza, la nostalgia y el dolor porque ya no somos cuatro, sino tres, o dos y uno cómo lo quieran ver.
Hoy hablé con mi mamá y les puedo asegurar sin ningún dejo de vergüenza que a mis cincuenta años aún sufro de mamitis.
Hoy hablé con mi mamá...
...algo así te dije en estos días... no tan bonito, pero algo así...
ResponderEliminarEsta entrada resultó de nuestra conversación y de la que tuve con mi mamá precisamente.
EliminarMuy bonito...
ResponderEliminarimagino que ella no viene para esta época...
No, ella no viene.
ResponderEliminarTodo me gustó. Pero rescato esta parte que me encantó.
ResponderEliminarHoy hablé con mi mamá y a pesar de que intentamos estar lo mar de tranquilos para no preocuparnos el uno al otro
Me gustan las personas que aún sintiendo el peor de los dolores(que no es el caso) no quieren preocupar a la otra persona, tal vez sabiendo que esta mal.
Me identificó, por que tengo una madre con auto conmiseración, quisiera recibir esa llamada prudente, amorosa. Y no una lista de quejas. Jajaja gracias.
Mil besos para ti. No estas solo.... Siempre en mi corazón Frances
ResponderEliminarGabriel feliz navidad, por favor sigue escribiendo tu blog, cultivamos la literatura con paciencia.
ResponderEliminarLindo. Y es más difícil tenerla al lado y aún así, tan distante.
ResponderEliminar¡Un abrazo! Que tengàs una felíz navidad junto a tus lindos hijos ��
Un gusto leerte. Isa
Creo que todos hoy deberíamos hablar con la mamá. Buena reflexión don Brabriel.
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