Ando cargado de emociones, no han sido tiempos fáciles y muchas veces (más de las que quisiera confesar) me abate el desánimo, el desaliento, ando "dejativo" diría mi padre y sin embargo, cada día durante ya varios meses salgo a correr, es mi terapia, es mi siquiatra, es mi momento feliz, a veces el único del día.
Pero esta entrada que esta empezando mal no es para eso, digamos que es para compartirles (¿confesarles?) eso que dije al principio, que ando cargado de emociones.
Mañana corro los 21 kilómetros de la media maratón de Bogotá y quiero dar cada paso por mis hijos. Ellos saben que los adoro por supuesto y no creería yo que ese par tengan que soportar la cursilería de su papá de andar dedicándoles una carrera que además logra terminar en un tiempo vergonzoso, pero quiero correr mañana por ellos, así de simple, como cuando en el curso de lancero, de comando, de paracaidismo hacía cada prueba de confianza por Camila gritándolo a viva voz y sin vergüenza alguna -como se grita el verdadero amor-.
"¿Por quién se va a lanzar chiguiro? -Gritaba el instructor.
¡Por María Camila! -Respondía yo más fuerte".
Yo por supuesto muerto del miedo me lanzaba al Sumapaz, descendía al salto a lo desconocido, me botaba de un avión y demás barbaridades propias de la tierra de locos que los que la hemos habitado nunca podremos olvidar. Era mi personal manera de excusarme con ella por tener siempre a un padre lejos, era mi particular forma de hacerle saber que era mi motor y que la amaba con todo mi corazón.
Por eso mañana quiero correr por mis hijos (como ya lo he dicho), quiero recordarlos en cada zancada, quiero sentir que me impulsan o me arrastran, para ser más precisos, quiero imaginar sus sonrisas, sentir sus pruebas de afecto y sus palabras de aliento, pero la verdad verdadera es que mañana así se sonrojen quiero dedicarles como prueba de mi más profundo amor esos VEINTIÚN KILÓMETROS CON NOVENTA Y CINCO METROS DE LA DÉCIMO QUINTA VERSIÓN DE LA MEDIA MARATÓN DE BOGOTÁ que se nos vino encima.
Punto.
PD: De tiempos mejor ni hablemos