
Yo las veo cada mañana muy temprano con sus caras afanadas, sus pasos apresurados y sus manos ocupadas. Casi todas ellas muy jóvenes, llevan de la mano, o en los cochecitos, o en la barra de la bicicleta o en la parrilla de la misma a sus chiquitines rumbo al colegio.
Ellos van por supuesto entre dormidos y adormilados y cubiertos de pies a cabeza para soportar este frío sabanero.
Cada vez que me las encuentro pienso que luego de dejar a sus niños estas mujeres deben enfrentarse a una ardua jornada laboral y que antes de llevarlos ya deben tener encima dos horas de trajín, preparando desayunos, loncheras, almuerzos, onces no sólo para ellas sino para toda la familia.

A mi, sin embargo, lo que más me conmueve es el esfuerzo diario que estas mamás deben hacer para dejar a sus hijos en la escuela.
Tal vez con la ilusión de que puedan prepararse, educarse, estudiar y labrarse un futuro mejor que el de ellas.

El amor es eso. Punto
Hermoso... es un amor del verdadero del que poco hay. Desinteresado... sencillamente del bueno. Gracias por escribir, me encantan tus escritos y mas los últimos q te muestran mas humano. Un beso, Vélez
ResponderEliminarHola Cabrón.
ResponderEliminarGracias por compartir,
Un abrazo, Fredy
Si, bonita reflexión, cuan saludable es detenerte a observar el mundo de cada persona q se te cruza...bonito. Lina
ResponderEliminarRealidades que duelen, gracias por ser pensamientos. María I.
ResponderEliminarTe leí, muy celosa por lo de tu amiga, de acuerdo con lo de Stefan o como se escriba y conmovida por lo que es el amor. Jeny Carolina
ResponderEliminarGracial Gabriel. Happy mothers day! Aida
ResponderEliminarMagistral..................... gracias Yaneth
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