martes, 29 de octubre de 2013

La despedida

Ahí estábamos los dos frente a la puerta ocho del puente aéreo fundidos en un abrazo que no quería soltarnos y que por fin pudimos darnos después de esas tres últimas semanas cargadas de tensión. Los ojos bañados en las lágrimas siempre escandalosas de los hombres y diciéndonos entre sollozos lo mucho que nos queríamos, que nos sentíamos y que ya nos extrañábamos. Todo esto, bajo la mirada curiosa de los demás pasajeros que veían una escena común en un aeropuerto y el ceño fruncido de la empleada de la linea aérea que quería terminar el chequeo rápido para irse a descansar.

Te vi partir hijo, vi tus  manos secando el llanto de tus mejillas mientras te adentrabas en el pasillo por el que desapareciste. Me quedé con la imagen de tu espalda ancha y tu cuerpo de flaco estilizado intentando entender de un momento a otro que te estaba despidiendo, que te ibas de mi lado, que al día siguiente no tenía que levantarme temprano a hacerte el desayuno y que de ahora en adelante solo te vería de visita. Algo, para lo que no nos digamos mentiras, no estaba preparado.

Deambulé como alma en pena, fumé como si no hubiera un mañana, pero sobre todo me sentí perdido, desconocido. De alguna manera llegué a casa a encontrarme con tu ausencia, con tu vacío, con la mirada triste de Lucas buscándote, con tu cama revuelta, con el desorden propio de tu escritorio y ¡oh sorpresa! con tu carta cargada de sensatez, de cordura, de reflexión, llena de ese amor profundo que siempre nos hemos profesado, en donde me explicabas la razón de tu decisión, donde me pedías que te entendiera, donde me hacías participe una vez más de tu sueño y de lo importante que era para ti esta oportunidad y más aún, la necesidad que tenías de mi apoyo. Con el que por supuesto siempre contarás.

No pude contenerme, lloré.

Tres meses después, aún lo sigo haciendo... y lo que me falta.



"Eso de que los hijos son prestados suena gracioso hasta que nos toca asumir el dolor de verlos partir".


21 comentarios:

  1. Como siempre fenomenal, que manera de plasmar la ausencia.

    Abrazos

    Yaneth R

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  2. Un relato que sale del alma Gabriel. Ver partir un hijo, a cumplir su sueño, con toda la alegría que pueda provocar, es una sensación que espero aun no enfrentar. Un abrazo, hermano...César

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  3. Lloré también, los amo a los dos con todo mi corazón. Cami

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  4. Lo he sentido. ¡Que cosa! Me hiciste berrear. Una brazo solidario. María Inés

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  5. Oyeme, dentro de una buena redacción, una buena historia....que ternura la forma de expresar sentimientos y si, eso somos. Papás amando nuestros hijos, extrañándolos, apoyándolos entre otros. un beso para ti cuidate Gloria León

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  6. Uyy se fue el amito.....sera que alla si le daran el desayuno que le gusta?.... ya lo habia pensado..o no? Juan C

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  7. Ay que tristeza tan grande la que expresas, pero al mismo tiempo mucho amor por tu hijo ¡eres un gran padre! Dios te bendiga. Aida

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  8. Este blog lo necesitaban los dos. A todos nos va tocar y como tú, no vamos a estar preparados. Pero los sueños de los hijos solo podemos apoyarlos y desear que les vaya bien. Y cuando eso pase, tendrás tu mejor recompensa. Ánimo don Brabriel.
    Pilar.

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  9. Gabriel así es la vida...Los hijos son prestados por eso hay que disfrutar cada etapa de nuestras vidas en los distintos contextos. Eres un padre Fantástico y un ser humano Inigualable. El joven seguro que te esta extrañando. Un abrazo. Luciana

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  10. Gracias por compartirme pedacitos de tu corazón, me puse triste … pero sé que todo va a tornarse con el tiempo mucho mejor.


    Un abrazo!!

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  11. Uff papi me hiciste llorar, tu sabes que te amo y que te extraño muchísimo.

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  12. Bien ELMER:
    Tuve repentinamente una visión futurista, gracias, porque me hizo reflexionar sobre ese momento que Dios quiera se demore bastante y en mi caso por partida doble.
    Por otro lado como consejo te sugiero retirar las fotos ó cambiarlas por unas donde algunos de los que aparecen contigo sean de tu misma estatura física o mucho mejor si son mas bajitos.............Jajajajajaja.

    PD:Tu estatura humana esa si es grande.

    Un abrazo, HERMANO,

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  13. Ay me pusiste a llorar con tu blog, que lindo...AnaCris

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  14. Escribes sin contaminación, con el corazón conectado a la pluma, qué más se puede pedir.

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  15. Leímos y las dos estamos en un solo llanto, sabemos cuan duro ha sido pero era una oportunidad que no podía desaprovechar Miguel. Desde la distancia siempre estaremos contigo. La hermana y la mamá.

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  16. me hiciste llorar, caramelo!!! snif Carol

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  17. Primo, quiubo, acabo de leer lo que escribiste en tu blog...me dejas de piedra sorprendida.. primero por lo bien que escribes, segundo por el contenido y tercero por lo sentimental.. Pero cuentame como asi ? Pa onde se fue tu hijo ? y entonces has qedado solo con Perrin ? ( bueno ellos son una compania tambien lind y te quieren incondicionalmente) Cuentame bien .. vale, de todos modos no estas solo pero supongo que sentir ese vertigo de ver la partida de un hijo debe ser duro. Bueno primo un abrazote

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  18. Que lindo, que susto, pero te lo gozaste al máximo.... solo satisfacciones. Creo que esa es la mejor despedida....verlos volar, doloroso, pero gratificante.

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  19. Tenaz!! un abrazo. Moralito

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  20. Que linda entrada Hurtado! ;)

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  21. Hola. Fue un inmenso placer leerte. Y sí, me hiciste llorar. Gracias por compartir tus letras y tus sentimientos conmigo.

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