viernes, 12 de julio de 2013

Un recuerdo

Para los que me conocen no es ningún secreto que yo afirme que quien me enseño a leer fue mi padre, o mejor dicho, a quien le heredé el amor por los libros y a la lectura fue a él, y no porque me hubiese inducido de mil maneras a coger un libro, de hecho no recuerdo que me haya insistido mayor cosa del asunto. 

Lo que yo recuerdo es que mi padre dormía poco y leía mucho, motivo por el cual era expulsado del lecho matrimonial, razón por la que aterrizaba en mi habitación, donde encontraba un chinchorro guindado en el que se acomodaba luego de prender la luz, a continuar su lectura. 

Por supuesto que a mi no me asistía el mínimo derecho al reclamo y en cambio, sí me acostumbré a verlo en mi duermevela, imbuido, ido, lejos muy lejos, página tras página, libro tras libro, noche tras noche devorándolos, a tal punto que yo mismo comencé a preguntarme qué había detrás de cada letra, de cada palabra, que se entretejía cuando las hilaba, cuando se unían, qué historias contaban, hacía donde lo llevaban, por qué sus ojos brillaban a veces febrilmente, por qué sus ojos enrojecidos se negaban a cerrarse, se negaban el descanso, qué tantas cosas pasaban por su cabeza, cuál era el misterio que allí habitaba, por qué exclamaba, por qué sonreía, por qué fruncía el ceño. 

Sí, sin duda, mi padre efectivamente me enseño a leer.

13 comentarios:

  1. Cada vez que escribes acerca de tu padre, te acercas más a él... gracias !!!!
    Yaneth R

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  2. Creo que me hubiera gustado conocer a tu padre y al de Hector Abad.....muy lindo Don Brabriel... Ahora piensa a cuantas personas les has transmitido tú ese amor por la lectura y ya serás más parecido a él.....

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    1. Sabes que cuando escribí este breve "recuerdo" pensé que me iba alargar y sin embargo la esencia de ese (nuestro) amor por la lectura fue precisamente que nos llego sin ninguna pretensión diferente que la de entretener. Hoy, tantos años después, sigo pensando lo mismo y es por esa razón que hablo con tanto cariño de ellos (los libros). Mil gracias mi querida amiga por pasarte a leer y a comentar. (disfruta tu lectura).

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  3. que pasa si no quiero dejar ningún comentario sino un simple "me gusta" no encuentro la tecla y el día que la encuentre quizas no la quiera....

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    1. No hay tecla tienes razón, pero puedes optar por escribirlo, tanto si te gusta como si no. Mil gracias por comentar.

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  4. Como todo lo que escribes, cargado de sentimiento.

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  5. Me gusta lo que dejas entrever en este recuerdo tuyo, lo que no dejas explicito pero si claro. Juana

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  6. De bien adentro se siente. Un abrazo. María Inés

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  7. Mi apreciado amigo,

    Se queda uno con ganas de saber cuales libros leía tu padre, supongo que es una lista muy grande, pero tal vez había favoritos.

    Aida

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  8. Mi amor que palabras tan bonitas como solo tu las sabes escribir Y que bellos recuerdos tienes Te quiero mucho tu lo sabes

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    1. jejejeje, a mi estos anónimos me matan.

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    2. que bueno mi cielo saber esto

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    3. Sólo que anónimos, anónimos son. Quien quiera que seas mil gracias por leer y las manifestaciones de afecto las recibo con mucho cariño en persona. Saludo

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