Debo reconocer primero que, me molesté que me dejé incomodar, que caí en el juego, que olvidé la calidad del foro. Confié que podría llevarlos a la reflexión y obvio, me equivoqué (algo que me suele suceder muy a menudo).
La cosa fue así:
A raíz del anuncio de la muerte del presidente Chavéz en Venezuela comenzaron a entrar a mi bandeja de correo electrónico uno tras otro, comentarios de mis compañeros de promoción en donde el más mesurado decía que ojalá se llevara a su nuevo mejor amigo, haciendo alusión al presidente Santos y el más moderado en su fanatismo religioso afirmaba que Chavéz había muerto porque había retado a Dios.
Yo, imbécil que soy, y desocupado también, les escribí una nota pequeña llamándolos a la cordura, a su innegable amor por el Dios bondadoso que cada uno de ellos manifiesta seguir con profunda devoción, les traje a colación nuestras canas y el ejemplo que debemos dar a nuestros hijos, en fin, una vaina bien jalada de amor por el prójimo y de respeto por el dolor de miles de personas que admiraban la labor del fallecido presidente.
Fue Troya. El que menos me dijo; dijo que no entendía como un ateo (yo) pedía compasión por un muerto (no entendí la asociación, pero eso dijo), me señalaron de Chavista, de comunista, de caer en el adagio popular "que no hay muerto malo", en fin.
No escribo lo anterior con la intención de erigirme en un cruzado de la moral y del amor por los semejantes, faltaba más. Lo hago porque soy un convencido, que de los males que nos aquejan, la incoherencia y la polarización pican en punta y hacía estos nos hemos dejado conducir cual dulces borregos. (y por dulces quiero decir imbéciles).
Digo incoherencia, porque estoy seguro que ese mismo caudillismo, ese mesianismo, ese populismo, esa demagogia, ese irrespeto de Chavéz a las instituciones democráticas, son para ellos (mis compañeros, que todo hay que aclarárselos a ustedes) reconocidas virtudes en la figura del expresidente Uribe. Eso es incoherencia pues se trata exactamente de lo mismo.
Digo polarización, porque aquí el que controvierte se convierte (que lindo eso: controvierte, convierte, en fin, sigo), en enemigo acérrimo, no hay punto para la reflexión, para encontrarse en el camino, para debatir con tranquilidad. La consigna es arrasar, entrar a saco, adueñarse, apropiarse. No hay termino medio, me satisfago con la ruina de mi enemigo, así, como Chavéz, como Uribe.
Será que me faltó guerra (orden público, dirían ellos), pero soy un convencido (y quisiera convencerlos) que ya tuvimos bastante de odio entre hermanos (y Venezuela es un país hermano), que se hace necesario comenzar a acabar un conflicto que ya nos dura mucho tiempo, que deberíamos -porque no- estrecharnos la mano fraternalmente, pero sobre todo, pensar en aquellos que padecen esta guerra absurda -como todas- todos los días (que lindo eso: todas, todos, en fin, sigo), y que son siempre los menos afortunados, los menos privilegiados si me permiten.
Podríamos empezar por el uso de la palabra, por el lenguaje.
Podríamos empezar, repito.
Podríamos empezar, repito.
Visceral. Es sin duda, un llamado a la reflexión.
ResponderEliminarGracias, Gabriel.
B.Eu.
Comparto plenamente lo que escribiste ; aunque pensándolo bien estuviste muy soft, pues "la Fuerza" no admite "las ideas". Un abrazo. Albeiro H
ResponderEliminarComparto hasta el punto que ninguno visualiza que el personaje (Chávez) era tan desagradable que lo preferíamos muerto. De ahí que cada uno trate de "argumentar" posiciones políticas, económicas o de cualquier cosa. Que sigan sus políticas, allá Venezuela, pero es un alivio pensar que esté en el quinto infierno a fuego lento sin posibilidades de que lo oigamos nuevamente. María Inés.
ResponderEliminarPrimero vuelvo a reconocer la elegancia de tu escribir, que buen refresco en medio de una mañana de agitación laboral. (no es por lamber, de veras me gusta). Por lo demàs debo reconocer que Chavèz no era santo de mi devociòn, pero tampoco como para saltar y alegrarme por su muerte. YR
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ResponderEliminarReflexión breve, profunda y ligera, que invita a hacer una reflexión sobre lo que son las relaciones humanas. MFS
ResponderEliminarBuena entrada Gabrielinho. J
ResponderEliminarMe gusta, más por el llamado al buen ejemplo a nuestros hijos. Podemos no estar de acuerdo con las ideas y acciones, pero muchos se exceden en el calibre de los comentarios públicos sobre este innegable líder, aunque no nos guste.
ResponderEliminarPolarización, como habíamos dicho Gabrielito... cada vez menos se pueden encontrar personas con puntos medios... la mayor parte de la humanidad pasa del odio recalcitrante al amor fanático... ambos me dan pánico
ResponderEliminarLos llamados a la cordura hechos por personas realmente cuerdas y con los pies bien puesto en la tierra, tienen la particularidad de levantar ampollas en aquellos que se sienten aludidos y en el fondo conscientes que eso es lo que les hace falta. Sé que podrías haber sido mas "duro", así que es de agradecer tu sutileza.
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