Instrucciones para leer:
1. No respirar
2. Se vale pensar
Texto a leer:
Un papá enseñando a sus hijos a burlar el control de
la registradora para no pagar su pasaje; una mamá matriculando a su pequeña hija en un
colegio de monjas (purezas de algo, nada importante) para que le enseñen a llegar virgen al matrimonio, algo que ella misma no fue capaz hacer; un amigo organizando una fiesta de quince a
su hija porque sus tíos tienen "modo" de regalarle
sobres con billetes; una ex (la primera) amenazando a mi hija con
mandarla a vivir conmigo como castigo supremo; otra ex (la segunda)
infringiéndole a mi hijo de seis años en ese entonces, la vergüenza de verla ebria y perdida por
varios días; un compañero ex milico avergonzando a su hijo adolescente en un lupanar; una
mamá sometiendo a su pequeño hijo a salir con el novio que se consigue cada
semana;
otra mamá cogiendo con su amigo casual mientras su hija hace tareas con su
compañera de curso, y otra engañando a su ex marido para que firme un permiso
de salida del país y perderse con su hija para siempre. Un buen amigo
convencido que su responsabilidad como padre merma porque él
había dejado muy claro que no quería hijos. Otro papá despidiendo a su
hijo de dos años por que el fin esta cerca para los dos; un
hijo observando cómo su
mamá es golpeada inmisericordemente, convencido
que él puede hacer lo mismo; una
pequeña nena preguntándose por qué sus padres tratan tan descortésmente a la
nana que la cuida y la protege; una
preadolescente cuestionando a sus abuelos porque la empleada del servicio domestico no puede sentarse a comer en la mesa con ellos;
una madre (la mía) haciéndonos sentir culpables a mi hermana y a mí
por los malos ratos que tuvo que soportar para asegurarnos un hogar estable; un
padre (yo) mal enseñándole a mi hijo que para evitar controles y normas lo
mejor es siempre poner cara
de patrón;
una hermana (la mía) siendo injusta con su hijastro porque es
hiperactivo y no quiere que su hijo sea igual;
otro padre (el mío) caído de
la borrachera conduciendo en eses con toda su familia; una
preadolescente recibiendo llamadas de su padre ebrio en la madrugada a
insultarla porque
no
lo quiere; ese
mismo padre igualmente ebrio o más, llamando a su hija menor (ocho años) a
darle quejas porque su hermana no lo quiere; un
padre diciendo a viva voz lo decepcionado que está de su hijo porque no
es igual de brillante a su hermano;
una madre quitándose de encima a su pequeñísima y única hija porque le espicha
una teta llena de silicona; un
par de niños hermosos observando cómo su
papá intenta asfixiar a su mamá porque no
le soporta un ataque depresivo más. La hija de una médica pediatra
especializada en adolescentes besándose con todo el colegio intentando llamar
la atención de sus padres. Una mamá transfiriendo a su hija sus rencores y
peleas con el resto del mundo, un papá tratando a su ex de puta delante de su
hijo; unos padres recordándose mutuamente lo infieles que han sido el uno con
el otro con su pequeña al lado.
Padres y padres siendo observados por caritas
que no logran entender lo que está pasando a su alrededor.
Que gran entrada y que gran responsabilidad que tenemos nosotros los que por diferentes razones nos llamamos padres. Me has puesto a pensar y reflexionar sobre el rol que tenemos no solo en este momento sino en el futuro de nuestros hijos no solo económico, educativo si no en el más olvidado y a mi parecer importante, el moral y su autoimagen.
ResponderEliminarun saludo y gracias
De cada experiencia queda una ensenanza, ya sea de que debemos hacer o que no con nuestros hijos...
ResponderEliminarGabriel Fernando yo que te conozco como si hubiera estado casada contigo algunos años sé que para escribir esto no tuviste sino que mirar a tu alrededor inmediato y me hace recordar algo que siempre decías. "el ejemplo arrastra".
ResponderEliminarDura entrada, triste entrada, real entrada. ML
Pues la verdad mi querida ML no tuve que ver más allá de la ventana de mi habitación y eso resulta aún más sobrecogedor.
ResponderEliminarY bueno mis otros (as) dos anónimas en realidad eso era lo que pretendía intentar que todos los que ostentamos esa responsabilidad de ser padres tengamos un comportamiento cuidadoso o por lo menos responsable. No se trata de no cometer errores es más bien que si se cometen por lo menos tener la dignidad, la humildad de excusarse y explicar, digo yo que nada sé.
Ni que decir, solo recordar y darse cuenta que tal cual.
ResponderEliminarY tratar de no cometer errores irreparables, mmm o mas bien tratar de no volver a cometerlos