lunes, 20 de febrero de 2012

El Mozo que fui

Yo fui mozo lo confieso, no me siento muy orgulloso de eso pero ya lo hice y no puedo hacer nada para devolver el tiempo y sinceramente no estoy tan seguro de mi arrepentimiento, lo que si puedo afirmar es que  no me volverá a ocurrir -ya estoy muy viejo para eso- además que no creo que haya mucha candidata por ahí buscando un mozo como yo.

Fui mozo como ya lo dije y sufrí esperando una llamada, extrañando un fin de semana compartido, una idita a cine, una salidita a Unicentro o al bar de moda. También tuve ansiedad por saber de ella a horas incorrectas, hice escenas de celos por que dormía con el marido y si....me creí el cuento que se iba a separar, que todo era cuestión de tiempo, que su matrimonio era una farsa. En fin...espíritu de mozo no me faltó. 

Salí corriendo a horas inciertas a sitios surrealistas, me tocó aparecer como quién no quiere la cosa en bares donde estaba reunida con sus compañeros de oficina, sacar tiempo para almorzar o sacarle el tiempo al almuerzo ya se imaginarán para qué, es más, muchas veces quise que el marido nos encontrará para que todo se resolviera de una buena vez. En fin...pataletas de mozo hice.

La acompañé a hacer mercado para su casa, la visité en su apartamento con servicio doméstico vigilante, me presentó al marido como amigo de tiempo atrás, salí con los hermanos en plan de paseo, le cargue el niño y le dije que era un bebe precioso (cosa que no es tan cierta, son más bonitos los míos), le serví permanentemente de entretención y me sentí usado, comido, cogido, manipulado. En fin...espíritu de mozo si tuve.

Confieso además que durante mucho tiempo fui hasta buen mozo, de esos entregados a la relación, empoderados dicen los expertos al management, excusándole su comportamiento, defendiéndola ante mis pocos amigos, creyendo cada cosa, sintiéndome novio y no lo que era: un simple, vulgar, básico y pordebajeado mozo. En fin...que ingenuidad de mozo tuve.

No fue fácil lo confieso, pero tampoco fue una pesadilla, finalmente, mi ????? (como se le dice a la pareja de un mozo?), era bastante agraciada por no decirle hermosa y los riesgos siempre tendrán su encanto, digamos que como experiencia - irrepetible eso sí - la cosa dejo su aprendizaje y hasta su reflexión y como ya lo dije en ese tren no creo volver a montarme.

Al final me echaron por mal mozo, por que según el sano criterio de la susodicha la ecuación funcionaba siempre y cuando yo fuera un mozo fiel, cosa que yo no estaba dispuesto a ejercer.

Mozo si, pero no boludo...bueno no TAN boludo.