miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diciembre!!!!!

Hoy primero de diciembre del año de gracia del dos mil diez, puse en el espacio de mi perfil del Blackberry, que odiaba este mes con sus lucecitas! y aprovecho esta entrada para ratificarlo.

No me gusta diciembre, nunca me ha gustado, y ni siquiera el profundo amor que siento por mis hijos ha hecho que cambie el concepto que tengo de estas festividades llenas de introspecciones pasajeras, buenos propósitos efímeros y buenas voluntades temporales.

No me gusta diciembre como no me gusta Uribe (por decir algo), a quien en anterior entrada pronostique que estaba haciendo agua y hoy el ex-reyezuelo esta peor que damnificado del Magdalena - es decir hasta la coronilla - y cada vez nos damos cuenta cuál era su firme interés en reelegirse por segunda vez, por que ni Santos ni nadie del Santoral al que él siempre tan pío acude, le van a poder tapar sus porquerías. 

Decía que no me gusta diciembre por las mismas razones que a muchos le gustan, es decir; por su ambiente festivo, las callecitas iluminadas, los arbolitos y los pesebres en el mismo espacio a pesar de que provienen de culturas antagónicas, por el tumulto de la gente comprando regalos de última hora para no quedar mal o lo que es peor, para sentirse bien unos días frente a lo hideperras que han sido el resto del año o de su vidas. Me produce pánico la irresponsabilidad de mayores pasados de tragos manipulando pólvora o   permitiéndosela manipular a sus bastarditos, odio este mes por que a  mi pesar creo que es cuándo sale lo peor del ser humano que es su hipocresía disfrazada de amor por el semejante.

Detesto diciembre, por que no soporto ver a los hijuemil desplazados que dejo el sátrapa en las ciudades pidiendo aguinaldos y sobretodo viéndonos a nosotros regalándoles cualquier pendejada para alivianar la conciencia.

No me gusta este mes por que en lo que a mi respecta me parece una temporada triste llena de recuerdos solitarios y los únicos buenos están relacionados con mi padre quién ya no esta con nosotros.

Rechazo este mes por que me obliga a pedirle a mis amigos que me inviten a sus novenas, celebraciones, paseos, natillas y fiestas para no sentirme solo y como lo hacen, entonces los odio a ellos por que siento que me tienen pesar y a mi no me gusta que me tengan pesar y mucho menos me gusta no querer a mis amigos, por que además de mi familia cercana son lo mejor que tengo (por no decir lo único). 

Pero sobretodo no me gusta este condenado mes por que generalmente lo paso lejos de mis hijos y esto me arruga el corazón y me aterriza en la verdad ineluctable de que son prestados y yo, carajo!!! terco que soy!! me niego a enfrentarme a esa realidad.



El Grinch Hurtado!



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