miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los Vargas Rodriguez

Como ando sin la alegría del hogar por estos días, que entre otras no es el Migue, sino Gloria mi asistente doméstica, he tenido que esforzarme al máximo para mantener los estándares de limpieza y orden a los que un cuarentón medio amargado, gruñón y chocho, esta acostumbrado pero algo oxidado en la disciplina del tener que valerse por si mismo, dada la costumbre de tener a Gloria.

Cuento esto por que llegue hace un rato a recoger y lavar lo que estaba acumulado estos tres días de ausencia de empleada y luego de dejar todo como estaba, me he sentado a despachar el libro de Maria Jimena Duzan que es algo así como una catarsis, un viaje al interior para recordar a Silvia su hermana, asesinada por paramilitares hace ya algunos años. Dice la critica que es conmovedor, aterrador y supremamente honesto, pero eso luego se los ratifico por que una vez, música lista, sentado en mi sillón amarillo, con las gafas del negro Sierra y el libro abierto, me surgió la imperiosa necesidad de escribir esto que sigue a continuación.

Anoche Marcela y Nestor abrieron las puertas de su hogar para mi con el propósito pensaba yo de tomarme unos vinos, comer una buena pasta, e inclusive llegue a creer que me figuraba novena - que hay que ver lo que uno esta dispuesto a hacer por los amigos que quiere - pero oh sorpresa! hemos estado los tres y he tenido una de las veladas no solamente más cálidas, afectuosas y cariñosas de mi vida, sino absolutamente conmovedora, amén de la buena mesa y el buen vino que se escancio por montones. 

Dirán ustedes que exagero pero no es así, lo cierto es que estar con ellos, a quienes conozco desde antes que fueran los Vargas Rodriguez, y con quienes compartí una de las mejores épocas de mi vida en donde todavía el romanticismo pesaba más que este pragmatismo horroroso en el que se convierte de cuando en vez el paso por este mundo, me hizo retrotraer y recordar o mas bien añorar el hombre que era y lo ligero que viajaba por ese entonces y han tenido que pasar tantos años, tantas cosas por mi vida para sentarme y concluir cuán felices eramos, cuán ingenuos, cuán románticos y sobretodo y a pesar que se pudiera pensar lo contrario, cuanta pero cuanta razón teníamos de vivir así, por que la vida debe ser bebida a borbotones, por que no hay manera diferente de sentirla, de percibirla, de respirarla.

Sentarnos a escuchar a Cerati, Serrat, Pablo, Silvio, Ana Belen, Victor Manuel a Clapton y a Sabina, es decir hacer programa ochentero, cantar a trio y gritarnos para hacer valer el mejor de nuestros recuerdos, ver fotos  nuestras con cara de niños, desconocernos en esos rostros, intentar buscarnos allí, ha sido una experiencia reveladora y encantadora.

No ha habido un solo día desde que conocí a Marce, en que la he dejado de querer, ha sido mi amiga desde entonces y hasta siempre, la he visto esperando a Mariana, la he visto angustiada y valiente esperando a su esposo con la certeza de que su Dios no se lo iba a quitar tan pronto, es mi confidente y mi conciencia pero sobretodo es quién se ha preocupado por mi y quién me conoce como pocos. 

El Negro es quién yo hubiese querido ser, así de sencillo y así de simple, lo único que me debe en esta vida es que lo saque lancero, así nunca jamás me lo quiera reconocer, de resto es mi alter ego.

 Ellos dos son personas excepcionales que han construido un hogar hermoso en un medio a mi manera de ver absolutamente adverso, y eso solo se puede hacer con un profundo Amor y nada mas admirable para mi que eso.

Son mis amigos y para mi los amigos son los hermanos que uno no pudo escoger.

Para los dos mis respetos y mi cabeza descubierta.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Fatality

Se que uno debe ser respetuoso de la fe ajena, pero a mi me molestan las personas que hablan de energías, mezclan creencias orientales con consejos de superación personal y hacen del optimismo un hostigante sistema de vida.

Por eso me gane una reprimenda de un buen jefe hace algunos años, cuándo al banco para el que trabajaba le dio por llevarnos como conferencista invitado al padre Gallo, un cura que ya no lo es, que utiliza el humor fácil para ganarse la audiencia, decirnos un poco de obviedades, embolsillarse un buen fajo de dinero y por supuesto vender sus libros llenos de nada. 

Y tuve la valentía rara en mi!, de expresar que yo por principio sospechaba de los curas y más cuando se las daban de chistosos. A este jefe mio le pareció que estaba blasfemando y ahí fue Troya!

Lo cual me convenció nuevamente y para siempre, que aquello de andar opinando de manera sincera no sirve para mucho.

A veces solo creo que hoy más que antes y que nunca, estamos llenos de carencias y para suplirlas terminamos haciéndonos un revoltijo, una amalgama de creencias provenientes, como dije al principio de disimiles culturas y religiones en las que no vamos a encontrar nunca la paz de espíritu y la gracia de la felicidad.

En términos generales siempre me ha parecido que toda filosofía que desprecie la duda y el escepticismo no merece mayor respeto intelectual.

Abajo el optimista irredento y que viva el fatalista racional!

He dicho, que carajos!




lunes, 6 de diciembre de 2010

Blackberry


Dedicado a Marce, Patty, Moni, Jenny, Linis, Andre y Eduar.


Desde hace algún tiempo he venido descubriendo las infinitas posibilidades que tengo para comunicarme en estos tiempos y cada vez que lo pienso, recuerdo un viaje llano adentro con mi padre ya que veníamos discutiendo sobre... Uribe! (por decir algo) y recordé que tenía que llamar a Martha Lu, que por esos días se encontraba en Italia y lo único que hice fue tomar mi celular, marcar, e inmediatamente me conecté con ella, hablamos un par de cosas y al finalizar, mi padre me preguntó que con quién hablaba, le contesté y no me creyó, pues para él, a pesar que siempre trató de mantenerse informado lo más posible, le parecía imposible que las cosas fuesen tan fáciles.

Por supuesto que nuestra conversación derivó en todos los adelantos que él, un hombre del 33 había tenido que asimilar durante toda su vida, desde que nació en Trinidad (Casanare), hasta ese momento dos años antes de su muerte. 

Hoy la vaina es diferente y con un simple oprimir y digitar unas teclas desde un blackberry tenemos acceso a los amigos que andan en los lugares más recónditos y hasta ágiles nos ha tocado volvernos en el nuevo sistema de tipeo con pulgares e inclusive  adictos somos. 

Pero con lo que no he podido y me niego a  aceptar y abogo y exijo! desde esta modesta tribuna es que mis amigos que rondan mi edad e inclusive treintañeros (para que no se quede nadie por fuera), utilicen expresiones que de por si ya tengo que soportarle al amito.

No hay derecho que un hombrón como mi amigo León Blandón, curtido en las guerras de cuadrapicha, de pelo en pecho (poco pero algo es algo), varón de infinitas virtudes varoniles, que se da el lujo de a sus cuarenta y muchos, de preñar a la novia y zamparle al mundo otro Leoncito, no hay derecho decía, que me ande contestando los chats de la siguiente manera:

Yo - quiubo marica estuvo buena la farra anoche no?
El - Sipi
Yo - Guevon la ibas cagando con esa vieja! La mona ya estaba embejucada!!
El - Nope
Yo - Alla usted, pero tenemos que repetirla loca!
El - Okis


Ahhhhhhhh!!! como la ven!

Y en esas andan mis amigas, ellas si mucho menores que nosotros (fino detalle el mio, si o no!), pero también ya excelsas damas, poseedoras de fascinantes encantos y estables hogares, con chicos ya entrados en años, mis contertulias de chats llenos de picardias, de inteligencia, de gracejos finos, de chascarrillos algo subidos de tono, mujeres fascinantes, absolutamente encantadoras que han caído en las mismas manías de Eduardo y terminan respondiéndome, Sip, Nop, Okis, Chaus, Nope, Kisses, Sipi, y otros largos etcéteras que llenarían esta entrada. Eso sin hablar de los emoticones con sus caritas y manitos que ya nos obvian expresar con palabras lo que queremos decir.

Yo, débil que soy, caigo en la trampa y he terminado en algunas ocasiones cediendo a la tentación, pero lo hago sin pensar, es el bobo que todos llevamos dentro el que se me sale y me obliga a hacerlo aún sabiendo que me siento tonto.

Es por eso que repito y exijo! desde esta tribuna a que cesen entre nosotros este tipo de lenguaje que nos acerca a los chicos de hoy día cuándo ellos la verdad sea dicha, no tienen el mas mínimo interés en recibirnos en sus toldas. 

Faltaba mas!!

Chaus mks y muchos kisses.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diciembre!!!!!

Hoy primero de diciembre del año de gracia del dos mil diez, puse en el espacio de mi perfil del Blackberry, que odiaba este mes con sus lucecitas! y aprovecho esta entrada para ratificarlo.

No me gusta diciembre, nunca me ha gustado, y ni siquiera el profundo amor que siento por mis hijos ha hecho que cambie el concepto que tengo de estas festividades llenas de introspecciones pasajeras, buenos propósitos efímeros y buenas voluntades temporales.

No me gusta diciembre como no me gusta Uribe (por decir algo), a quien en anterior entrada pronostique que estaba haciendo agua y hoy el ex-reyezuelo esta peor que damnificado del Magdalena - es decir hasta la coronilla - y cada vez nos damos cuenta cuál era su firme interés en reelegirse por segunda vez, por que ni Santos ni nadie del Santoral al que él siempre tan pío acude, le van a poder tapar sus porquerías. 

Decía que no me gusta diciembre por las mismas razones que a muchos le gustan, es decir; por su ambiente festivo, las callecitas iluminadas, los arbolitos y los pesebres en el mismo espacio a pesar de que provienen de culturas antagónicas, por el tumulto de la gente comprando regalos de última hora para no quedar mal o lo que es peor, para sentirse bien unos días frente a lo hideperras que han sido el resto del año o de su vidas. Me produce pánico la irresponsabilidad de mayores pasados de tragos manipulando pólvora o   permitiéndosela manipular a sus bastarditos, odio este mes por que a  mi pesar creo que es cuándo sale lo peor del ser humano que es su hipocresía disfrazada de amor por el semejante.

Detesto diciembre, por que no soporto ver a los hijuemil desplazados que dejo el sátrapa en las ciudades pidiendo aguinaldos y sobretodo viéndonos a nosotros regalándoles cualquier pendejada para alivianar la conciencia.

No me gusta este mes por que en lo que a mi respecta me parece una temporada triste llena de recuerdos solitarios y los únicos buenos están relacionados con mi padre quién ya no esta con nosotros.

Rechazo este mes por que me obliga a pedirle a mis amigos que me inviten a sus novenas, celebraciones, paseos, natillas y fiestas para no sentirme solo y como lo hacen, entonces los odio a ellos por que siento que me tienen pesar y a mi no me gusta que me tengan pesar y mucho menos me gusta no querer a mis amigos, por que además de mi familia cercana son lo mejor que tengo (por no decir lo único). 

Pero sobretodo no me gusta este condenado mes por que generalmente lo paso lejos de mis hijos y esto me arruga el corazón y me aterriza en la verdad ineluctable de que son prestados y yo, carajo!!! terco que soy!! me niego a enfrentarme a esa realidad.



El Grinch Hurtado!