viernes, 3 de septiembre de 2010

El principio del fin

Mi amor por ti esta muriendo,
no pude acabarlo de un golpe seco,
soportó tu indiferencia
y salió ileso del coma por tu desamor
Fue crucificado, muerto y sepultado
pero ahí siguió
sonriéndome desde la muralla que alzó para si
y que no pude atravesar con razones
ni con hechos
y, finalmente tampoco con mentiras
por fin esta muriendo.
No dudo que tu ausencia sirvió
pero mas que de soledad se murió de viejo:
ya no tenia memoria,
de amarte de día y de noche se le fue el tiempo,
ni siquiera soñaba.
No supe desde cuando dejo de esperar,
lo derrotó el cansancio.
Muere con lentitud
consumiéndose con la misma paciencia
con la que te busco en silencio
siempre leal a sí mismo.
En algún momento llego a invadirme todo,
hasta el punto que ahora
creo verlo desde fuera de mi
como dicen los moribundos
que ven su cuerpo cuando el alma
se les va al cielo, o la infierno... o al olvido.
Tantas veces quise que se acabara de una vez.
Intente odiarte o que tu me odiaras
pero no fue suficiente
Hoy, viéndolo agonizante, siento lástima;
dan ganas de recoger lo que queda
y darle un último soplo de vida
pero el y yo sabemos lo inútil que sería
No me reprocho ese acto de piedad.
También podemos extrañar alguna vez
a nuestros enemigos.
Con honestidad y de común acuerdo
sólo pude prometerle
que sería enterrado
con los merecidos honores y pompas.......

    Quizás tu puedas venir


(aspiro haber tenido el debido permiso para esto)

No hay comentarios:

Publicar un comentario