viernes, 27 de agosto de 2010
miércoles, 25 de agosto de 2010
Engaños o desengaños he ahí la cuestión
Tusas, despechos, desengaños y demás siempre hemos tenido y las hemos sobrevivido, después de haber visto la luz y el túnel, es decir la parca, la maldita muerte, después de creer que nos íbamos a morir y de habernos despertado y en cada respiro sentir que te dolía el alma (prueba inequívoca de que esta existe) y luego de pronto, con el tiempo va uno saliendo adelante de la convalecencia y así poquito a poquito, la vida vuelve a tener sentido y comienza a reacomodarse.
Escribo sobre esto no por mi, contrario a lo que puedan pensar los que me conocen de tiempo atrás, sino por que hoy mi corazón sufre y mucho por tres amigos entrañables que desde hace unos pocos meses están padeciendo el horror del desengaño, la tristeza del olvido y la rabia del desesperado y los veo dando vueltas en la cama del insomnio, viendo televisión a las horas mas ilógicas, marcando desesperados a un número que ya no responde y pensando en como es que van a salir de ese estado de mierda, inventándose formulas para volver a conquistar, a perdonar o a llevarse su revancha y pedir con devoción que el tiempo pase y rápido por que tienen la certeza que es lo único que sana.
Para ellos mi fortaleza y estas palabras de una sabihonda que me sabido encontrar por ahí:
La vida es un viaje increible y un desengaño, cuando te crees roto, eres más fuerte; cuando crees estar bien, no es más que quietud.
Creo que lo mejor es la angustia de sentirse vivo y de no tener demasiadas certezas.
Ahora sé que prefiero el llanto al silencio.
pero que mierda saber que estas vivo porque te duele y no porque estas bien
que ese estar bien te lleva al estado de no sensación y a la larga uno termina optando por joderse la vida, y entregarle el corazoncito a otra persona con la que seguramente no va a funcionar tampoco porque a uno le gusta lo que no debe y a repetir la historia...
y si no es así, termina uno perdiendo la esperanza, y el corazón, y la candidez y en esa medida, yo ya no se que es peor!!
pajasos mentales que llaman.
Palabras de ella, no las mías, es simplemente el riesgo que asumimos cuándo decidimos sentir, vivir.
lunes, 16 de agosto de 2010
viernes, 13 de agosto de 2010
La cazuela de la abuela
Si algo he disfrutado últimamente son los largos, pero de verdad largos almuerzos donde Marco Alberto, un Teniente Coronel en uso de buen retiro, compañero de promoción y un caballero literalmente por todos lados (hay quienes me entenderán la aclaración).
Decía que he disfrutado la ingesta donde Marco A, por que además de la buena mesa, hay buena conversa y lo mejor, siempre muy buena compañía, y lo digo por que muchas veces proponiéndonos o sin hacerlo, nos reunimos varios amigos de armas y terminamos alargando un café hasta que nos sacan de allí por cierre del local.
Ha venido pues, convirtiéndose el sitio en un enclave y en un cónclave, que nos permite desahogarnos, despacharnos, escucharnos y observarnos con el cariño y el amor de nosotros los hombres y con la mirada clara y tranquila que ya nos comienzan a dar los años. Es decir con compasión.
Ha venido pues, convirtiéndose el sitio en un enclave y en un cónclave, que nos permite desahogarnos, despacharnos, escucharnos y observarnos con el cariño y el amor de nosotros los hombres y con la mirada clara y tranquila que ya nos comienzan a dar los años. Es decir con compasión.
Lo fabuloso del cuento - o por lo menos es lo que yo prefiero pensar - es que a este sitio llegamos desarmados de investiduras, de caretas, de falsas dignidades, no llegamos a aparentar y es esto lo que hace que nuestras tertulias sean limpias de snobismos, y si algún despistado llega con esa actitud lo más seguro es que no vuelve; (aclaro que a las reuniones, por que el restaurante es increíble). Ahora esto no es gratis, esto se debe a la forma de ser de su dueño, quién a pesar de su notable éxito esta absolutamente lleno de buenas maneras, de una generosidad sin limites y sin mezquindades, lo que hace que me sienta como en la mesa de un buen amigo que abre las puertas de su hogar para nosotros.
Escribo esto hoy un 13 de agosto pasada las nueve de la noche, acompañado de Rocki, con el amito en la calle, Camila de rumba y yo con ganas de lo mismo, pero sin atreverme y pensando en lo bien que me vendría un buen trago fuerte pero sobretodo la conversa donde Marco A, y con Marco A por supuesto, acompañados de Marcelita la esposa de un buen, pero ingrato compañero, quién es tan centenaria como nosotros mismos y con quién las tertulias se llenan del buen humor propio de las personas inteligentes y con ese sentido común que solo ellas pueden tener.
Termino pensando que de las cosas aburridas de tener esta edad que tengo y esta soledad que me acompaña, es que con las personas que me gusta estar, todas y cada una de ellas en previas de puente van con sus familias rumbo a lugares de descanso que yo la verdad detesto y por ello los compadezco. Así que a seguir rumiando esta a veces demasiado sola soledad.
En fin, mi cama ya estuvo caliente en esta tarde de viernes y yo he quedado con ganas de buena compañía.
Escribo esto hoy un 13 de agosto pasada las nueve de la noche, acompañado de Rocki, con el amito en la calle, Camila de rumba y yo con ganas de lo mismo, pero sin atreverme y pensando en lo bien que me vendría un buen trago fuerte pero sobretodo la conversa donde Marco A, y con Marco A por supuesto, acompañados de Marcelita la esposa de un buen, pero ingrato compañero, quién es tan centenaria como nosotros mismos y con quién las tertulias se llenan del buen humor propio de las personas inteligentes y con ese sentido común que solo ellas pueden tener.
Termino pensando que de las cosas aburridas de tener esta edad que tengo y esta soledad que me acompaña, es que con las personas que me gusta estar, todas y cada una de ellas en previas de puente van con sus familias rumbo a lugares de descanso que yo la verdad detesto y por ello los compadezco. Así que a seguir rumiando esta a veces demasiado sola soledad.
En fin, mi cama ya estuvo caliente en esta tarde de viernes y yo he quedado con ganas de buena compañía.
domingo, 8 de agosto de 2010
Gaby el Retrechero
Hoy domingo ocho de agosto del año en curso, un día después que el tiranillo de opereta se ha ido de palacio, con sus maneras estudiadas, su carita de yo no fui, sus manitas puestecitas sobre sus piernitas, sus gafitas de niño bueno, y con sus hijos y sus nueras y por supuesto con su señora (la única que se salva) y rindiéndole culto a su personalidad, que como buen sátrapa la ha cultivado con pasión. Digo, hoy domingo inolvidable, he estado pensando que uno a veces se busca sus propios males y lo digo con convicción y hasta con altura si me lo permiten.
La verdad es que me he vuelto retrechero, me comprometo y no cumplo, saco el julepe, armo programas que después desarmo, digo que si, para después decir, que mejor no!, que dejémoslo para otro día, que estoy fundido, que me siento mal e indispuesto. En fin que mis amigos me deben estar queriendo poco y los entiendo, por que no hay nada mas aburridor que insistirle a una persona con invitaciones y encontrar siempre la misma respuesta.
Y digo que uno se busca sus propios males, por que tampoco es que tenga tantos amigos, ni tantas invitaciones me lluevan: Por lo que sé, que estoy corriendo el riesgo inevitable de pasar al olvido prontamente y luego (por que todo es cíclico), seré yo el que ande mendigando invitaciones a salir y me cerrarán las puertas en las narices y nada pero nada que hacer, por que muy merecido me lo tendré.
Así que desde ya muchas disculpas pediré y apelaré ante sus negativas, a la siempre bien ponderada nobleza que cada uno de ellos tiene de sobra, para pedirles que no sean retrecheros, que me perdonen esta y las que han de venir y que siempre habrá un lugar en mi corazón para cada uno, pues como bien lo decía Garcia Marquez "el corazón tiene mas cuartos que un hotel de putas" y que la amistad aguanta con todo y todas esas vainas que uno dice cuando hay desespero por una salidita.
Por ahora el retrechero prefiero ser yo, por que la verdad es que de mi casa no me sacan ni en pintura, esta es mi cueva en la que me siento tranquilo, seguro, aquí yo soy el Rey (bueno es un decir, por que ya sabemos muy bien quién lo és), pero la verdad sea dicha no encuentro mayor motivación, en la intoxicación etílica, al mal servicio en los restaurantes, a los trancones interminables de esta ciudad y mucho menos a la militarización excesiva de los últimos días, dada cuenta de las despedidas, entregas de cargos y comandancias que pululan por ahí.
Lo siento pero prefiero mi casa, desde aquí puedo hacer dos cosas que me gustan mucho, a saber: hablar carreta y no salir mucho. Para lo primero he descubierto el msn, el skype, la video conferencia y otros adminículos tecnológicos que hace más llevadera mi buscada soledad y que me permiten digamos que mantener contacto. Para lo segundo basta mi voluntad.
Por que si de sinceridad vamos a hablar tampoco es que sean muy bien recibidos por estos lares aquellos que pretendan hacerme visita. No señores, cuando uno quiere estar solo es solo y punto. Ya vendrán tiempos peores y desde ahora me comprometo a rezarcir daños y perjuicios.
Pero por ahora déjenme como estoy y como el amargado que siempre he sido.
Un buen domingo para todos.
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