lunes, 26 de octubre de 2009

Otra vez Malaver

Alvarito Malaver es un compañero de promoción a quién conocí en la Escuela Militar de Cadetes y, durante los años que estuvimos allí, siempre pensé que el mejor rasgo de su personalidad era la ingenuidad con que afrontaba cada una de las experiencias que teniamos que soportar en pos de la férrea disciplina que necesitabamos para enfrentar los años de guerra que efectivamente vinieron.

Pasado el tiempo nos volvimos a encontrar y hemos venido construyendo una amistad que ha logrado acercarnos y conocernos mejor: Eso si, sigo pensando que lo mejor que tiene es su eterna ingenuidad. Tanto es así, que la vive haciendo palpable o tangible con su terca postura frente a la defensa ciega que hace de Uribe a quién él cree casí que la reencarnación de Dios o el gran salvador de esta tierra olvidada de Dios (para la muestra este tiranillo que nos tocó), traigo a colación a mi amigo por que uno de sus eternos argumentos frente a mi posición siempre critica sobre los desafueros de este gobierno y al temor que me invade acerca de la perpetuación de una persona en el poder y los peligros que esto acarrea, es sobre el ya famoso alto índice de popularidad en las encuestas de nuestro mesias y lo expresan diciendo cosas como " es imposible que más del 70% de los colombianos estén equivocados".Y aquí traigo a colación lo que una vez expresó nuestro gaviero Alvaro Mutis quién dijo algo así como: "qué cinco, siete, diez millones de personas se pongan de acuerdo para hacer algo no puede ser más que para cometer imbecibilidades"

A mi sin embargo me llama la atención dicho índice por varias razones: la primera es que me intriga saber dónde  y a quién le realizan dichas encuestas por que a mi nadie me ha preguntado. La segunda es cómo estarán formuladas las preguntas de dichos cuestionarios, otra curiosidad que me invade es acerca de quienes mandan a realizar estos ejercicios y cuál es su verdadero propósito y así podría seguir esgrimiendo preguntas y preguntas. Pero mi verdadera inquietud no es acerca de la supuesta popularidad del presidente, ya que esto es innegable, además que ser populista es bastante facíl cuándo se tiene chequera, medios, poder, corte real, etc. A mi lo que me inquietan son dos cosas; la primera es que la popularidad es para gastarla, es decir para atreverse a tomar medidas necesarias e impopulares pero que vayan en beneficio de todos y la segunda es la poca capacidad que tienen muchos de nuestros compatriotas de hacer juicios propios y la facíl manera en que somos influenciables.

Así es muy complejo determinar verdaderamente qué es lo que mejor nos conviene como sociedad, pero sobretodo se vuelve titánica, por no decir imposible, la tarea de hacer abrir los ojos.

Ahí si como dice el dicho "no hay peor ciego que aquél que no quiere ver"

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