viernes, 16 de octubre de 2009

Al Cesar lo qué es del Cesar

Estuve ayer en las instalaciones de la Escuela Militar de Cadetes, mi "alma mater", gracias a una invitación de mi buen compañero Cesar Castaño, quién iba a ser nombrado como miembro correspondiente de la Academia Colombiana de Historia Militar. Dicho acontecimiento se realizaba en la "hemeroteca" que conocimos de cadetes.

Significa para mi, cada vez que voy, reencontrarme con una serie de emociones y sentimientos - que creía ya olvidados - y que evocó al entrar por esa magnifica guardia que de por si ya esta llena de recuerdos y que tiene escrito en sus arcos tantas historias y anécdotas provenientes de millares de cadetes que bajo su arco han pasado.

Pero no será hoy que me deje llevar por mis recuerdos, dejemóslo para otra ocasión.

Llegué pues, a la hemeroteca y se dío inicio a la sesión de la academia, en dónde como ya lo dije mi amigo iba a ser nombrado miembro, y me encontré una ceremonia llena de formalismos, de normas y protocolos que me han maravillado por su rigor, sus significados y su templanza. Me emocioné hasta mis huesos ver como tres miembros del curso "Pedro Alcantara Herrán" promoción de 1953 entregaba su bandera a la academia. Y es que ver a estos señores bien entrados en años marchar con su estandarte, escoltándolo para entregarlo al presidente de la Academia, henchidos de orgullo el corazón, escuchar el taconeo de "firmes" y luego oir una remebranza de su promoción, de los logros que ese puñado de hombres durante su ya larga vida han realizado en lo personal y como grupo, me pone a pensar que definitivamente, los que hemos pasado por la Escuela, estamos hechos de otra fibra, somos seres diferentes llenos de amor por su país, por su bandera, por su fuerza, pero sobretodo con un espíritu de cuerpo que nos congrega como hermanos y que nos permite hablar un lenguaje diferente. Si, por supuesto que somos orgullosos y tal vez nos tachen de arrogantes, pero es que el significado per se de la palabra "militar" - escogido entre mil - definitivamente hace su mella y que plenos nos sentimos de esto.

Finalmente y luego de cumplir con los puntos de la sesión, llegó la hora del Cesar y se ha jalado una ponencia acerca de la importancia de la inteligencia militar desde tiempos remotos, pasando por la Roma de Cayo Julio Cesar, por la importancia de los espias en la gran guerra y la II mundial, la guerra fria y la importancia del engaño y el secreto en la ya célebre invasión a Normandia y la Operación Garibaldi, para finalmente hacer un recuento de nuestra "operación jaque" su importancia y su legado. Yo estaba convencido que nada de lo que hiciera "nuestro curita" me sorprendería y sin embargo debo confesar que cada día lo hace, se supera sí mismo y lo admiro más. Que formas tan precisas en su escritura y que bien concatenada su ponencia, a la vez realizada con una estricta documentación e investigación.

Debo decir, que para un infante bruto como yo, lleno de las mas aracaicas ideas de lo que debía ser la guerra, ha sido muy difícil entender la importancia de la inteligencia militar y a trancas y mochas la había venido aceptando, hoy soy un convencido que resultaría imposible ganar la guerra sin ella.

Mil gracias cesarión, por la invitación y de nuevo congratulaciones, tu serás el responsable de oxigenar esa academia llena de octogenarios, que resultan siendo tus contemporáneos.

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