domingo, 12 de julio de 2009

Lección de vida.

Muy de superación personal me salió el titulo, pero no se me ocurre otro para lo que quiero escribir.



Acabo de leer, el libro de León Valencia "Mis años de guerra", lanzado a las librerías, apenas el año pasado y debo confesar algunas cosas.



Confieso que no he seguido mucho (casi nada), sobre lo que ha escrito León en su trabajo como columnista de el tiempo, y mucho menos sé, acerca de su trasegar como investigador de temas de seguridad, de paz y del conflicto armado, y aún menos, de su labor como director de la Corporación Nuevo Arco Iris.



Confieso también, qué la opinión qué de él tenía (nótese el tiempo pasado), estaba sesgada. y por supuesto dicho sesgo provenía de sus ejecutorias como líder de izquierda y como miembro del ELN. Y es que desafortunadamente para mí, no logro en ocasiones escapar de esa formación de chafarote que aún y después de tantos años me sobrevive, a pesar de los esfuerzos que hago para que no.



Y por último confesar debo, que cada vez que me topo en mis lecturas con personajes que han entregado gran parte de su vida a una causa (en lo posible social, para mi gusto) y que han luchado por ella con todas sus convicciones y que se han sacrificado y han sacrificado a los suyos con el propósito de sacar adelante sus propuestas, no puedo sino sentir una admiración profunda, y siempre deseo presentarles mi mas profundo respeto. No es fácil entregarse a una causa en un país como el nuestro, no es nada fácil ser constante y consecuente con ella, cuándo somos tan pocos tolerantes. De allí proviene mi admiración.



Es un libro que conmueve, por que de manera tranquila y sin pretensiones cuenta su experiencia en la búsqueda de encontrar una sociedad mas justa. Podré no estar de acuerdo en que siempre haya escogido el camino correcto para hacerlo, pero debo reconocer que tal vez lo mas valioso y valiente es haberse dado cuenta que la guerra no era el camino y por ende derivó hacía la paz, por encima de opiniones tan fuertes y peligrosas como las del Comando Central del ELN.



En lo que a mi concierne este libro fundamenta su valor debido a que esta escrito por un hombre común, metido a una labor excepcional que pudo en su momento sacar avante.

Este libro cuenta la historia de un hombre que ha sabido sobreponerse a sus victorias y a sus derrotas y como lo he venido diciendo, es el libro de un hombre que ha sido fiel a sus convicciones y principios y lo que es mas importante son las memorias de un sobreviviente de la guerra que pudo salir de ella sin odios, rencores, amarguras y deseos de venganza.

Tal vez esta es la mayor lección que nos deja León Valencia.



Para la muestra las últimas palabras de "Mis años de guerra":



" supe entonces que debía empezar de nuevo, sin rencores, sin acusar a nada, con la convicción de paz que nace del dolor, a forjar otros sueños, a encontrar nuevos amores, a acabar de criar a mis hijos".

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