"Hoy que estoy tan despiadadamente solo
Hoy que juegas juegos para ver si me amas
Hoy que tus proyectos ya no van conmigo
y te sientes tan segura de mi amor.
Nena hoy te pido que me des respiro
Voy a detener esta carrera absurda
El amor no es algo que se busca en otro
Dejame soñarte entre tus delfines
Dejame sentir que todavía estás
No te me aparezcas para ver que no eres
la mujer que tanto tanto yo amé
Ni siquiera llames no digas mi nombre
quiero recordarte estando junto a mí
quiero despertar pensando que estás cerca
quiero despertar sin despertar
Y los girasoles que sembré en tu vida
te parece hoy que no eran tan bonitos
las conversaciones y el spaguetti
todo lo que fuimos nada vale ya
Deja de alargar esta agonía tan lenta
Deja de decir que ya no sientes nada
Ya lo sé".
jueves, 23 de julio de 2009
martes, 21 de julio de 2009
Marketing: "LAS ACTITUDES DEL SERVICIO"
El servicio al cliente es un valor estratégico de las Organizaciones modernas pues es un factor diferente, dado el emparejamiento en la calidad de muchos productos que compiten en el mercado.
Las diferencias de calidad de un producto a otro, cada día se tornan más sutiles y la tecnología se ha encargado de darnos accesos a productos con características y atributos adecuados a nuestras múltiples, variadas y cambiantes necesidades.
Es por esta razón que el servicio al cliente se constituye en el elemento clave que le agrega mas valor a los productos, incide en la decisión de compra y determina la futura lealtad de los clientes.
Es en este punto donde el entrenamiento a los empleados que tienen contacto directo con los clientes, en los llamados momentos de verdad, se vuelve indispensable y de una importancia crítica. No se puede hacer una promesa de buen servicio al cliente externo si no se realiza una labor seria y coherente en el moldeamiento de las actitudes y motivaciones de nuestros colaboradores internos.
Nadie puede garantizar un buen nivel de servicio y prometer la plena satisfacción de las necesidades del cliente externo, apoyado en un grupo de vendedores y empleados apáticos, resentidos y desconectados de las metas de servicio de la empresa. Sería como “pedir peras al olmo”.
No se trata de desarrollar entre el personal responsable del servicio las prácticas de la “zalamería” y conductas “empalagosas”. Nada mas repelente que un funcionario simpático y afectuoso en el contexto de una relación de negocios. Esa simpatía “descontextualizada” solo produce incomodidad y desagrado en el cliente.
Como también es totalmente inefectivo polemizar, discutir y contraargumentar las objeciones que el cliente puede esbozar durante los momentos de encuentro con el personal de la empresa. La posición antipática lo único que logra es espantar al cliente. De nada nos vale ganar una discusión y perder al cliente.
Y, la peor, es la apatía, pues nada que ahuyente mas a nuestros clientes que la indiferencia ante sus dificultades, la fría atención a sus reclamos, y el burocratismo como respuesta a sus inquietudes y sugerencias. La apatía es la asesina del servicio.
Del personal que lo atiende, el cliente solo espera una atención profesional. Es decir, que el cliente desea ser escuchado activamente, sin tergiversaciones ni malos entendidos. Que se le dedique tiempo y algo de paciencia. Que se le trate con respeto a sus derechos, que se le comprenda en sus sentimientos. En síntesis, manejo al cliente con empatía.
Empresa que trate a sus clientes de tal manera, asegura su lealtad y consolida el futuro de sus negocios.
lunes, 20 de julio de 2009
"Los hijos le enseñan mucho a los padres"
Este aforismo lo acabo de leer en "Mis Memorias" de Alfonso López Michelsen, quién comentando acerca de la relación tan cercana con su padre, manifiesta en estas memorias algo que con los años vino a entender de aquella frase que su padre le dijo alguna vez, dice así López Michelsen:
"Muchos años más tarde, yo mismo ya casado, y padre de tres hijos, descifraría el alcance del enigmático aforismo. No es que los hijos le enseñen nada a los padres sino que tener hijos, formarlos, frecuentarlos, abre los horizontes sobre nuestra personalidad, como no puede hacerlos ninguna otra de las experiencias vitales. No nos revelan nada nuevo sobre el mundo exterior, pero nos corren el velo sobre nuestro propio yo. Nuestros afectos, nuestras ambiciones, el sentido mismo de nuestra vida, en función de la sangre."
Bueno pues, lo que yo pienso al respecto es que la labor de padre puede convertirse en una experiencia maravillosa siempre y cuándo estemos decididos a tomárnosla no solo con el sentido de responsabilidad propia de un adulto sino como la oportunidad que nos brinda la vida para seguir creciendo y alimentando nuestra esencia de ser. Es decir es estando al lado de una persona llena de energía cuando podemos aprovecharnos de ella y mantenernos en cuerpo y mente vitales y productivos.
Claro que por supuesto!! los hijos le enseñan mucho a los padres.
jueves, 16 de julio de 2009
Mas catarsis
Esto es algo que tengo que hacer, que necesito hacer.
Veo
Veo su cara llena de amor y ternura, veo su cuerpo lleno de dolor, veo sus manos pasar por su cabeza y sus dedos enredarse en su pelo, la veo peinándolo, amándolo, consintiéndolo.
Veo como le susurra palabras al oído, la veo despidiéndolo mañana y tarde una vez entiende que el desenlace es inminente, irreversible.
Veo a esta mujer hermosa, digna y orgullosa viendo como de un momento a otro la vida la golpea de manera tan cruel, tan fuerte, tan triste.
Veo en nuestro pasado a mi incansable madre, a mi sacrificada madre imponiéndonos su ejemplo de entereza, de fortaleza. La veo como siempre la he visto callada, silente, con su mirada perdida, austera, simple, pero a la vez plena y satisfecha con lo que la vida puso en sus manos y que ella ha sabido con los años acoger, proteger, decantar.
Nuevamente retorno al presente y la veo con el cofre de cenizas en su regazo en donde yace su amor, su vida, su amigo, su amante, su confidente, su razón de ser. Y veo también como le habla durante el viaje, como le cuenta hacía donde vamos, por dónde estamos pasando y como recuerda cada uno de sus gestos, de sus anécdotas, cada uno de sus muchos viajes compartidos. Y la veo bajarse en el pueblo de su amor y con la delicadeza propia que reviste el momento, pero también con la angustia y el dolor en su corazón, abrir el baulito y despedirse en silencio, con sus lagrimas, con su tiempo, despedirse dije de aquel a quién tantos cuidados prolijo, a quién tantos desvelos dedico, a quién le ofreció su vida, a quién le parió uno hijos, a quién le formó un hogar.
Y la escucho susurrarle, contarle en secreto que ya por fin tal cual él quería esta de nuevo en su pueblo, en su pauto, en su llano.
Cuánto la admiro, cuánto la quiero y cuánto la he hecho sufrir. No te imaginas madre el orgullo que siempre he sentido por tenerte, por saber que gracias a ti provengo de una familia grande. Cuánto ejemplo me has dado, cuántas lecciones en silencio he recibido de ti. Que gran mujer que eres.
Ahora la vuelvo a ver, en su sillón sentada, tejiendo, bordando al lado de sus recuerdos, con el peso de una soledad que se le vino encima y probablemente allí, donde mas cerca se siente de su viejo seguirá esperando a que mi padre en cualquier momento la llame:
“mijaaa….”.
Veo su cara llena de amor y ternura, veo su cuerpo lleno de dolor, veo sus manos pasar por su cabeza y sus dedos enredarse en su pelo, la veo peinándolo, amándolo, consintiéndolo.
Veo como le susurra palabras al oído, la veo despidiéndolo mañana y tarde una vez entiende que el desenlace es inminente, irreversible.
Veo a esta mujer hermosa, digna y orgullosa viendo como de un momento a otro la vida la golpea de manera tan cruel, tan fuerte, tan triste.
Veo en nuestro pasado a mi incansable madre, a mi sacrificada madre imponiéndonos su ejemplo de entereza, de fortaleza. La veo como siempre la he visto callada, silente, con su mirada perdida, austera, simple, pero a la vez plena y satisfecha con lo que la vida puso en sus manos y que ella ha sabido con los años acoger, proteger, decantar.
Nuevamente retorno al presente y la veo con el cofre de cenizas en su regazo en donde yace su amor, su vida, su amigo, su amante, su confidente, su razón de ser. Y veo también como le habla durante el viaje, como le cuenta hacía donde vamos, por dónde estamos pasando y como recuerda cada uno de sus gestos, de sus anécdotas, cada uno de sus muchos viajes compartidos. Y la veo bajarse en el pueblo de su amor y con la delicadeza propia que reviste el momento, pero también con la angustia y el dolor en su corazón, abrir el baulito y despedirse en silencio, con sus lagrimas, con su tiempo, despedirse dije de aquel a quién tantos cuidados prolijo, a quién tantos desvelos dedico, a quién le ofreció su vida, a quién le parió uno hijos, a quién le formó un hogar.
Y la escucho susurrarle, contarle en secreto que ya por fin tal cual él quería esta de nuevo en su pueblo, en su pauto, en su llano.
Cuánto la admiro, cuánto la quiero y cuánto la he hecho sufrir. No te imaginas madre el orgullo que siempre he sentido por tenerte, por saber que gracias a ti provengo de una familia grande. Cuánto ejemplo me has dado, cuántas lecciones en silencio he recibido de ti. Que gran mujer que eres.
Ahora la vuelvo a ver, en su sillón sentada, tejiendo, bordando al lado de sus recuerdos, con el peso de una soledad que se le vino encima y probablemente allí, donde mas cerca se siente de su viejo seguirá esperando a que mi padre en cualquier momento la llame:
“mijaaa….”.
martes, 14 de julio de 2009
Como ya lo he expresado en otras oportunidades, los seguidores de esta tiranía siempre andan con el cuento a boca de jarro de su famosa seguridad democrática, que a mi la verdad me tiene hasta las pelotas, por que en nombre de ellas se ha venido implantando una subespecie de régimen de terror que ya francamente esta pasao. Aquí cada quién en nombre de la seguridad hace lo que le viene en gana y de eso ya se ha dicho mucho, pero que es tanto el fans-atismo que despierta este personaje de caricatura que hasta algunas mentes cultas se rinden ante sus pretensiones, yo no sé la verdad si es su política mediática la que le genera tan buenos resultados en las encuestas o si será que estas están manipuladas o será una mezcla de las dos.
En fin que esto como ya lo dije me tiene hasta las pelotas.
Que me ha encantado una caricatura de no sé dónde respecto a la autorización del Director de la Corporación del Medio Ambiente de Antioquia (si la tierra del personajete), para acribillar, además con recursos del Estado a los hipopótamos del Patrón (si también de la tierra del caudillo), en la que salen los famosos animalitos agrupados sosteniendo una valla, que rezaba lo siguiente: "preferimos un zoológico en cualquier lugar del mundo, que una tumba en Colombia".
Buenisíma, pero tristísima, por la ineptitud y la ineficiencia de nuestros servidores públicos.
En fin que esto como ya lo dije me tiene hasta las pelotas.
Que me ha encantado una caricatura de no sé dónde respecto a la autorización del Director de la Corporación del Medio Ambiente de Antioquia (si la tierra del personajete), para acribillar, además con recursos del Estado a los hipopótamos del Patrón (si también de la tierra del caudillo), en la que salen los famosos animalitos agrupados sosteniendo una valla, que rezaba lo siguiente: "preferimos un zoológico en cualquier lugar del mundo, que una tumba en Colombia".
Buenisíma, pero tristísima, por la ineptitud y la ineficiencia de nuestros servidores públicos.
A mi padre
Como no tener en este espacio las palabras que pronuncié el día del sepelio de mi viejo:
Mayo 23 de 2009
A mi padre
Me gusta recordar a mi Padre, como el viejo que contaba historias. Leyendas que para mí pertenecían al género de lo fantástico pero que tenían el componente de lo real por que cada una de ellas las había vivido y bebido con el corazón.
Me gusta recordar a mi Padre, hablando con esa pasión llena de amor por su Padre Don Enrique y me gusta creer que de alguna manera él y yo con los años, construimos una relación de amistad que rayaba en la camaradería y alcahuetería; similar a la que tuvieron ellos dos.
Pero definitivamente, lo que mas me gusta pensar es lo que construyeron mi madre y él para Ángela y para mí. Una férrea, sólida y amorosa familia, que siempre y sin necesidad de palabras fue un puño cerrado, una masa única, una fortaleza llena de afectos que nos ha permitido tanto en los buenos, como en los malos momentos contar siempre con cada uno de nosotros.
Mi viejo a quién hoy estamos saludando por última vez, fue un hombre de bien, dicharachero, burletero, buena onda, pero sobretodo un hombre bueno. Tal vez por eso hubiésemos preferido tenerlo con nosotros mucho tiempo mas, pero el siempre se empeño en que moriría a la edad de su Padre y hoy creo que hasta en eso se dio gusto; vieja Ursula le decíamos cada vez que sacaba a colación el tema.
Para mi madre, le pido a Dios que le de la fortaleza que le permita seguir con nosotros, por que aún la necesitamos; no tienes mami absolutamente nada de que arrepentirte, por que mejor esposa y compañera no ha podido tener mi padre y mejor madre y abuela nosotros y sus nietos.
A mi hermana, que no tengo palabras para reconfortarla, por que ella así como compartió más años al lado de ellos, de esa misma forma su dolor por los recuerdos es mayor.
Ya padre estas descansando en el reino de la eternidad, ya estas de nuevo con Don Enrique y Doña Ana, con la chueca, con el negro, con Lucia, con el viejo Vicente, con tu coetáneo, con tu compadre Ciro Alfonso, con la abuela y con Hernán; hasta donde sé todas ellas personas afectas a tu corazón.
Te queremos viejo y falta es lo que nos vas a hacer, ten la certeza que mi madre, Ángela, Ma. Camila, Miguel, Matías, Mateo y yo te recordaremos permanentemente y estarás siempre a nuestro lado.
Hoy despedimos y me perdonarán mis tíos, al último de los Hurtado Ruiz que sabía de llano, que lo conocía, lo olfateaba y lo sentía.
“mi viejo nunca salio p´fuera, siempre salio p´dentro”
Tal era el amor por su tierra.
Mayo 23 de 2009
A mi padre
Me gusta recordar a mi Padre, como el viejo que contaba historias. Leyendas que para mí pertenecían al género de lo fantástico pero que tenían el componente de lo real por que cada una de ellas las había vivido y bebido con el corazón.
Me gusta recordar a mi Padre, hablando con esa pasión llena de amor por su Padre Don Enrique y me gusta creer que de alguna manera él y yo con los años, construimos una relación de amistad que rayaba en la camaradería y alcahuetería; similar a la que tuvieron ellos dos.
Pero definitivamente, lo que mas me gusta pensar es lo que construyeron mi madre y él para Ángela y para mí. Una férrea, sólida y amorosa familia, que siempre y sin necesidad de palabras fue un puño cerrado, una masa única, una fortaleza llena de afectos que nos ha permitido tanto en los buenos, como en los malos momentos contar siempre con cada uno de nosotros.
Mi viejo a quién hoy estamos saludando por última vez, fue un hombre de bien, dicharachero, burletero, buena onda, pero sobretodo un hombre bueno. Tal vez por eso hubiésemos preferido tenerlo con nosotros mucho tiempo mas, pero el siempre se empeño en que moriría a la edad de su Padre y hoy creo que hasta en eso se dio gusto; vieja Ursula le decíamos cada vez que sacaba a colación el tema.
Para mi madre, le pido a Dios que le de la fortaleza que le permita seguir con nosotros, por que aún la necesitamos; no tienes mami absolutamente nada de que arrepentirte, por que mejor esposa y compañera no ha podido tener mi padre y mejor madre y abuela nosotros y sus nietos.
A mi hermana, que no tengo palabras para reconfortarla, por que ella así como compartió más años al lado de ellos, de esa misma forma su dolor por los recuerdos es mayor.
Ya padre estas descansando en el reino de la eternidad, ya estas de nuevo con Don Enrique y Doña Ana, con la chueca, con el negro, con Lucia, con el viejo Vicente, con tu coetáneo, con tu compadre Ciro Alfonso, con la abuela y con Hernán; hasta donde sé todas ellas personas afectas a tu corazón.
Te queremos viejo y falta es lo que nos vas a hacer, ten la certeza que mi madre, Ángela, Ma. Camila, Miguel, Matías, Mateo y yo te recordaremos permanentemente y estarás siempre a nuestro lado.
Hoy despedimos y me perdonarán mis tíos, al último de los Hurtado Ruiz que sabía de llano, que lo conocía, lo olfateaba y lo sentía.
“mi viejo nunca salio p´fuera, siempre salio p´dentro”
Tal era el amor por su tierra.
Ausencia
Como te he extrañado viejo, te confieso que desde que te fuiste ha sido muy difícil volver a tu casa, muy a mi pesar, por que siento que debo hacerlo por mi madre, pero llegar allí y no encontrarte en tu vieja hamaca con un libro en tus manos o verte desde el portón con tu menuda figura erguida listo para saludarme y comenzar a comentarme sin esperar a que salude, tu último chisme local, que invariablemente correspondía a la muerte de alguien que por supuesto era tu conocido y sobre quién tenías alguna anécdota que nos llevaba a recordar tus viejos tiempos.
Como te extraño cuando voy en mi carro y te recuerdo y caigo en cuenta que la próxima vez que vaya a Villavicencio no te voy a ver y lo que esto implica es un ráfagazo de dolor que humedecen mis ojos y me llenan de nostalgia los tiempos idos.
Como te extrañé el día en que fuimos a llevarte a tu Trinidad. En cada recodo del camino hay un recuerdo tuyo. El paso por Restrepo estaba lleno de comentarios acerca de tus parrandas acompañando a Cabeto cuándo cortejaba a Yaneth, en Cumaral desayunabamos en las Vegas y allí tenias que soltar una burla para el dueño, en la estaca tomaba yo la palabra para hablarte de la Leguizamón mi compañera de bachillerato que me cogía a escondidas a besarme debajo de las escaleras, pasabamos por Angosturas la finca de Vicente, mirabas la cordillera y recordabas que bajabas de Sogamoso con el atajo de bestias que mandaba el abuelo a llevar ganado y así ibas hilando recuerdos de cada uno de los muchos viajes que por ese tu llano querido hiciste.
No ha sido lo mismo viajar por el llano sin ti, no ha sido igual la vida sin ti, mi madre a pesar de su fortaleza quiere seguir en función tuya y ella cree que si sale de su casa tu las vas a necesitar, mi hermana te sufre desde el exterior y Matias ha creado todo un imaginario alrededor tuyo, alrededor del Tata como te decía. Y yo en mi soledad temprana no encuentro al amigo que fuiste y con quién lograba decantar todos mis temores y en quién encontraba la paz y el sosiego que me daban tu inteligencia y sabiduría.
Como te extraño a ti, tu que fuiste mi compinche.
Como te extraño cuando voy en mi carro y te recuerdo y caigo en cuenta que la próxima vez que vaya a Villavicencio no te voy a ver y lo que esto implica es un ráfagazo de dolor que humedecen mis ojos y me llenan de nostalgia los tiempos idos.
Como te extrañé el día en que fuimos a llevarte a tu Trinidad. En cada recodo del camino hay un recuerdo tuyo. El paso por Restrepo estaba lleno de comentarios acerca de tus parrandas acompañando a Cabeto cuándo cortejaba a Yaneth, en Cumaral desayunabamos en las Vegas y allí tenias que soltar una burla para el dueño, en la estaca tomaba yo la palabra para hablarte de la Leguizamón mi compañera de bachillerato que me cogía a escondidas a besarme debajo de las escaleras, pasabamos por Angosturas la finca de Vicente, mirabas la cordillera y recordabas que bajabas de Sogamoso con el atajo de bestias que mandaba el abuelo a llevar ganado y así ibas hilando recuerdos de cada uno de los muchos viajes que por ese tu llano querido hiciste.
No ha sido lo mismo viajar por el llano sin ti, no ha sido igual la vida sin ti, mi madre a pesar de su fortaleza quiere seguir en función tuya y ella cree que si sale de su casa tu las vas a necesitar, mi hermana te sufre desde el exterior y Matias ha creado todo un imaginario alrededor tuyo, alrededor del Tata como te decía. Y yo en mi soledad temprana no encuentro al amigo que fuiste y con quién lograba decantar todos mis temores y en quién encontraba la paz y el sosiego que me daban tu inteligencia y sabiduría.
Como te extraño a ti, tu que fuiste mi compinche.
domingo, 12 de julio de 2009
Lección de vida.
Muy de superación personal me salió el titulo, pero no se me ocurre otro para lo que quiero escribir.
Acabo de leer, el libro de León Valencia "Mis años de guerra", lanzado a las librerías, apenas el año pasado y debo confesar algunas cosas.
Confieso que no he seguido mucho (casi nada), sobre lo que ha escrito León en su trabajo como columnista de el tiempo, y mucho menos sé, acerca de su trasegar como investigador de temas de seguridad, de paz y del conflicto armado, y aún menos, de su labor como director de la Corporación Nuevo Arco Iris.
Confieso también, qué la opinión qué de él tenía (nótese el tiempo pasado), estaba sesgada. y por supuesto dicho sesgo provenía de sus ejecutorias como líder de izquierda y como miembro del ELN. Y es que desafortunadamente para mí, no logro en ocasiones escapar de esa formación de chafarote que aún y después de tantos años me sobrevive, a pesar de los esfuerzos que hago para que no.
Y por último confesar debo, que cada vez que me topo en mis lecturas con personajes que han entregado gran parte de su vida a una causa (en lo posible social, para mi gusto) y que han luchado por ella con todas sus convicciones y que se han sacrificado y han sacrificado a los suyos con el propósito de sacar adelante sus propuestas, no puedo sino sentir una admiración profunda, y siempre deseo presentarles mi mas profundo respeto. No es fácil entregarse a una causa en un país como el nuestro, no es nada fácil ser constante y consecuente con ella, cuándo somos tan pocos tolerantes. De allí proviene mi admiración.
Es un libro que conmueve, por que de manera tranquila y sin pretensiones cuenta su experiencia en la búsqueda de encontrar una sociedad mas justa. Podré no estar de acuerdo en que siempre haya escogido el camino correcto para hacerlo, pero debo reconocer que tal vez lo mas valioso y valiente es haberse dado cuenta que la guerra no era el camino y por ende derivó hacía la paz, por encima de opiniones tan fuertes y peligrosas como las del Comando Central del ELN.
En lo que a mi concierne este libro fundamenta su valor debido a que esta escrito por un hombre común, metido a una labor excepcional que pudo en su momento sacar avante.
Este libro cuenta la historia de un hombre que ha sabido sobreponerse a sus victorias y a sus derrotas y como lo he venido diciendo, es el libro de un hombre que ha sido fiel a sus convicciones y principios y lo que es mas importante son las memorias de un sobreviviente de la guerra que pudo salir de ella sin odios, rencores, amarguras y deseos de venganza.
Tal vez esta es la mayor lección que nos deja León Valencia.
Para la muestra las últimas palabras de "Mis años de guerra":
" supe entonces que debía empezar de nuevo, sin rencores, sin acusar a nada, con la convicción de paz que nace del dolor, a forjar otros sueños, a encontrar nuevos amores, a acabar de criar a mis hijos".
Acabo de leer, el libro de León Valencia "Mis años de guerra", lanzado a las librerías, apenas el año pasado y debo confesar algunas cosas.
Confieso que no he seguido mucho (casi nada), sobre lo que ha escrito León en su trabajo como columnista de el tiempo, y mucho menos sé, acerca de su trasegar como investigador de temas de seguridad, de paz y del conflicto armado, y aún menos, de su labor como director de la Corporación Nuevo Arco Iris.
Confieso también, qué la opinión qué de él tenía (nótese el tiempo pasado), estaba sesgada. y por supuesto dicho sesgo provenía de sus ejecutorias como líder de izquierda y como miembro del ELN. Y es que desafortunadamente para mí, no logro en ocasiones escapar de esa formación de chafarote que aún y después de tantos años me sobrevive, a pesar de los esfuerzos que hago para que no.
Y por último confesar debo, que cada vez que me topo en mis lecturas con personajes que han entregado gran parte de su vida a una causa (en lo posible social, para mi gusto) y que han luchado por ella con todas sus convicciones y que se han sacrificado y han sacrificado a los suyos con el propósito de sacar adelante sus propuestas, no puedo sino sentir una admiración profunda, y siempre deseo presentarles mi mas profundo respeto. No es fácil entregarse a una causa en un país como el nuestro, no es nada fácil ser constante y consecuente con ella, cuándo somos tan pocos tolerantes. De allí proviene mi admiración.
Es un libro que conmueve, por que de manera tranquila y sin pretensiones cuenta su experiencia en la búsqueda de encontrar una sociedad mas justa. Podré no estar de acuerdo en que siempre haya escogido el camino correcto para hacerlo, pero debo reconocer que tal vez lo mas valioso y valiente es haberse dado cuenta que la guerra no era el camino y por ende derivó hacía la paz, por encima de opiniones tan fuertes y peligrosas como las del Comando Central del ELN.
En lo que a mi concierne este libro fundamenta su valor debido a que esta escrito por un hombre común, metido a una labor excepcional que pudo en su momento sacar avante.
Este libro cuenta la historia de un hombre que ha sabido sobreponerse a sus victorias y a sus derrotas y como lo he venido diciendo, es el libro de un hombre que ha sido fiel a sus convicciones y principios y lo que es mas importante son las memorias de un sobreviviente de la guerra que pudo salir de ella sin odios, rencores, amarguras y deseos de venganza.
Tal vez esta es la mayor lección que nos deja León Valencia.
Para la muestra las últimas palabras de "Mis años de guerra":
" supe entonces que debía empezar de nuevo, sin rencores, sin acusar a nada, con la convicción de paz que nace del dolor, a forjar otros sueños, a encontrar nuevos amores, a acabar de criar a mis hijos".
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